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sábado, 22 de septiembre de 2012

Runaway with you. Capítulo 26. Temporada 4.


Capítulo 26
Es el día


2 Meses después…

Fuertemente soplaba el viento, las gotas frías de lluvia caían, mis manos y pies helados estaban. Abrigada con un cómodo sweater de Nick, de piernas cruzadas, recostada en el sofá, junto a una taza de café caliente en mis manos, estaba yo en el apartamento que ya me había acostumbrado a vivir. Escuché el sonido de la puerta al cerrarse entendiendo instantáneamente que Nick había llegado a casa. Jerry en su cuna acurrucado entre sus sábanas, descansando de una siesta.
-¡Hola Hannah! –Sonrió al verme-
Colocó su chaqueta marrón en el perchero junto a la puerta y se sentó de frente a mí en el sofá donde yo estaba, y me miró por unos cuantos segundos.
-Hola –Sonreí-
-Estás helada –Colocó sus manos en mis piernas descubiertas-
Yo soy algo loca, solo tenía un sweater pero estaba con shorts en aquél frío, y descalza.
-Lo sé pero no quiero ponerme algo más –Reí-
-¿Te traigo una cobija? –Preguntó-
-No, dame un abrazo –Le pedí-
Se acomodó colocándose sobre mí, y me pegó hacia él haciendo que me acurrucara entre sus fuertes brazos.
-¿Así estás mejor? –Preguntó abrazándome-
-Mucho mejor –Sonreí-
Le acaricié su cabello, haciéndole uno que otro rulo en él, y luego levanto su cara dedicándome una tierna mirada y sellándola con un dulce beso. Nos quedamos dormidos abrazados, Jerry estaba en la habitación debo agregar.
Taché una vez más de mi calendario, otro día más que pasó, ya que llevo la cuenta de los días que faltan para el estreno de la obra en Broadway.
Durante estos últimos meses hemos ensayado demasiado… Hemos estado más que exhaustos de tanto trabajo y dedicación. Jerry se ha acostumbrado a pasar los días así pero por supuesto que hemos dedicado cada segundo posible en sus enseñanzas y aprendizajes de cada día.
Nick regresó después de un largo día en el estudio y decidimos salir a cenar los tres juntos para celebrarlo, ya que él junto a sus hermanos están terminando de producir su nuevo álbum como banda que son. Imagínense si yo me siento cansada, Nick peor, tiene tantas cosas que hacer y aún así se dedica a nosotros ¡Es genial! No puedo quejarme, si yo tuviese todas esas responsabilidades hubiese entrado en locura.
Subí a la habitación del apartamento, la única por supuesto. Abrí el armario y empecé a revisar que podría ponerme para la ocasión. Tomé una linda blusa color negra lisa con un bordado que la hace lucir más linda, una falda de color marrón, unas sandalias negras de plataforma, y por último una chaqueta negra de cuero por si hace frío. Digamos que me vestí algo formal para la cena. Fui vistiéndome pieza por pieza hasta que ya estaba lista. Me peiné el cabello y me lo recogí con un moño bien hecho, agregué un poco de fijador para que se mantuviese en forma. Tomé mis aretes favoritos y me los puse. Me maquillé sencillamente, muy natural, y finalmente apliqué un poco de perfume en mi cuerpo. Bajé nuevamente con mi bolso en manos y agarrándome de la baranda de las escaleras para no caerme, ya que las sandalias son altas y no tengo mucha experiencia con ellas.
-¡Guao Hannah! –Sonrió al verme- Creí que iríamos solo a cenar –Rió-
-¿Pero qué hablas? ¡Si tú también estás hermoso! –Sonreí-
-Gracias pero no tanto como tu –Tomó mi mano-
Nick llevaba en su brazo derecho a Jerry, que también lo había preparado para salir muy elegante con un pequeño traje no formal, por supuesto, pero si lindo. Los tres lucíamos fantásticos. Llamamos al elevador y enseguida se abrieron las puertas, entramos y oprimimos el botón hacia la recepción del edificio. En la puerta nos esperaba nuestro guardaespaldas. Debido a la situación que vivimos contratamos a un guardia para que nos proteja siempre.
El señor encargado del estacionamiento del edificio trajo nuestro auto alquilado, le dio las llaves a Nick y yo subí junto a Jerry a él. Nicholas colocó todo a su disposición y apretó el acelerador. Al cabo de unos largos minutos llegamos al restaurante, Nick estacionó el auto y yo bajé inmediato junto a Jerry en mis brazos.
 Jerry ya está mucho más grande, tiene 10 meses, en 2 meses más cumple años y debo planificarle una fiesta.
Entramos al sitio, era muy lindo y elegante. Pedimos una mesa al aire libre y nos sentamos. Le trajeron una silla para Jerry y lo senté allí. Tomamos el menú que estaba sobre la mesa y revisamos los platos.
­-¿Qué quieres comer? –Preguntó observando el menú-
-¿Pedimos algo para los dos? –Pregunté dudosa-
-¿Tienes mucha hambre? –Dijo él-
-Más o menos…
-Bueno como tú quieras. Yo sí estoy hambriento –Rió-
-Entonces pidamos por separado –Sonreí-
-Bien, yo pediré un plato de pasta especial, la tercera del menú –Señaló con su dedo en mi menú-
-Se ve bueno ¡Pídeme uno a mi también! –Sonreí-
-¿De tomar? –Preguntó-
-Un batido de fresa.
-Okey. ¡Señor! –Llamó-
-Dígame –Dijo mientras se acercaba a la mesa con su libreta y pluma en mano-
-Dos platos de pasta especial con aderezo incluido –Le dijo Nick mientras él anotaba-
-Okey ¿De tomar? –Preguntó mirándonos-
-Un batido de fresa y una coca cola. Para el niño le traes una sopa de estás –Señaló en el menú- y un jugo de frutas –Sonrió-
-Okey señor, enseguida –Se retiró rápidamente-
-¿Crees que a Jerry le guste? –Pregunté cerrando el menú que tenía entre mis manos-
-Tiene que acostumbrarse a comer de todo desde pequeño. Primero comienza así y luego que coma más cosas –Sonrió dándole una tierna mirada a Jerry-
-Cierto –Sonrió- Me gusta ser madre ¿sabías? –Miré a Jerry-
-Y a mi padre –Sonrió-
Estuvimos conversando un rato más. Trajeron la cena colocando cada uno de los platos enfrente de nosotros para iniciar. El mesonero agregó unos panes con mantequilla y una salsa especial para acompañar las pastas.
El plato quedó limpio después de haber cenado, teníamos mucha hambre, menos mal que pedimos para cada uno.
El sitio estaba ambientado de una buena banda de jazz, y además teníamos una espléndida vista, muy hermosa, de la ciudad enfrente de nuestra mesa. Estábamos pasando una noche realmente increíble. Deberíamos de salir así más seguido…
-¿Me concedes un baile? –Sonrió extendiendo su mano-
-¿Y Jerry? ¿Lo dejaremos solo? –Pregunté algo preocupada-
-No, bailaremos aquí mismo –Rió-
-Bueno –Tomé su mano levantándome de las silla-
Me guió hasta un pequeño espacio cerca de nuestra mesa donde podíamos ver con perfección a nuestro hijo. Me tomó de la cintura y yo entrecrucé nuestras manos alzando así nuestros brazos a una cierta altura permitiéndonos obtener el baile cómodamente. Dimos varios pasos hacia ambos lados, derecha, izquierda, izquierda, derecha, así durante un cierto tiempo hasta que decidió darme una pequeña vuelta incluyendo unas sonrisas apenadas pero graciosas a la vez, y continuamos con nuestros pasos agregándole uno que otro movimiento. Es inevitable no reírnos a la hora de bailar porque ambos no somos grandes bailarines y nos cuesta un poco. Regresamos a la mesa. Después de una  hora más que pasamos hablando y riéndonos regresamos a la casa cansados del gran día que tuvimos.
Taché el último día en mi calendario significando así el estreno de la obra y la marca de un nuevo sueño cumplido. Así es como terminó mi día.
Esperen… ¿Creen que no contaré nada verdad? Pues todo inició, hay no, es como si estuviera contando mi vida otra vez. Mejor diré, me levanté el día sábado por la mañana, el reloj marcaba las cinco del día. Fui al baño y me lavé la cara observándome al espejo y pensando ¡Es el gran día! Por primera vez estaré en Broadway, aún no me lo creo, es un sueño que se hará realidad. Regresé a la cama y enseguida Nick abrió sus ojos despertándose.
­-¿Emocionado? –Pregunté sonriente-
-Mucho –Tomó mi mano- ¿Y tú?
-También –Reí- Iré a preparar el desayuno.
Bajé y comenzaba a sentir millones de mariposas en mi estómago, los nervios me estaban atacando. Saqué todo lo necesario para preparar la comida, de la nevera, y comencé… Una vez que tenía listo el desayuno llamé a Nick y bajó junto a Jerry, ambos se sentaron en la mesa, coloqué los platos servidos y me uní a ellos. Jerry por supuesto no come solo, tengo que dársela yo además solo son cosas suaves y sobretodo líquidas. Terminamos y Nick me ayudó a limpiar los platos y la cocina.  Me cepillé los dientes y saqué mi traje del armario, y la ropa que usaría antes del espectáculo.

Hola! Lamento no haberles publicado el cap. la semana pasada, estaba algo ocupada. Espero les guste estee y quiero decirles que el próximo ya es el final y luego haré un especial sorpresa! :) No se olviden de comentar y gracias por todo <3 font="font" saludos="saludos">

sábado, 8 de septiembre de 2012

Runaway with you. Capítulo 25. Temporada 4.


Capítulo 25
Incriminación

Le hice señas a Nick sobre nuestro plan y él se movió de un lado de la fila.
-¿Qué haces? –Preguntó enojado uno de los hombres-
-Lo siento es que no me aceptan sacar tanto dinero, me están preguntando por qué y para quién.
-Sí así lo quieres.
Sacó el revólver de su pantalón y le apuntó a la frente. Yo comencé a alterarme y supliqué que no le hicieran nada. No sé donde estaba Kevin pero me estaba preocupando, iba a llorar. Todas las personas que estaban presentes en el crimen estaban de manos arriba atemorizadas, otros en el suelo cubriéndose sin poder llamar a algún guardia. ¿En este banco no hay vigilancia o qué?
-¡Silencio o le disparo! –Dijo el hombre armado-
-¡Dele el dinero o lo mato! –Dijo el otro hombre a la mujer detrás de la taquilla-
La mujer apresurada y nerviosa intentó sacar el dinero pero muchos guardias entraron al rescate bien armados y todos empezaron a gritar.
-Cálmense todos –Pidió el policía- ¡Baje su arma!
El hombre malvado dejó el arma en el suelo y alzó sus brazos al igual que el resto de su pandilla. Los policías se acercaron y tomaron el arma guardándola en una bolsa. Otro los tomó de los brazos y los esposaron para llevarlos a la cárcel. Yo me tiré al piso desesperada y luego Nick me abrazó fuertemente mientras yo lloraba en sus brazos.
-Tranquila Hannah ya todo está bien –Me secó las lágrimas-
-Nick quiero volver a mi casa, no quiero seguir en esta obra –Supliqué aterrada-
-No podemos abandonar todo. Contrataré personal de seguridad para que cuide de nosotros ¿Te parece?
-No es suficiente Nick, es la segunda vez que nos pasa y casi te matan –Continué llorando-
-No pasará más, lo prometo.
-No puedes prometerme eso, tú no conoces a las personas y sus intenciones –Lo miré-
-Claro no las conozco pero puedo evitar que lo vuelvan a hacer, tú déjamelo a mí –Sonrió-
-Te noto tranquilo y hace unos minutos te tenían apuntando con un revólver la cabeza –Dije preocupada-
-¿Sabías qué yo confío en Dios? Estoy agradecido en estos momentos de que ambos estamos a salvo así que ya, evitemos esto y hagamos como si no pasó nada. No podemos estancarnos en esto por siempre, así no viviremos –Me tomó la mano y me ayudó a levantarme del suelo-
-Tienes razón pero no podía soportar que te hicieran algo malo. Para mí tu eres mi todo Nick –Sonreí-
-¿Están bien? –Preguntó el policía-
-Sí. Gracias –Ambos respondimos-
-Vengan con nosotros por favor –Lo seguimos-
Al salir del banco, todas las personas estaban hablando sobre la situación. Había mucha prensa, paparazzis, noticieros, entre otros. Además estaban todas las patrullas de policías estacionadas vigilando el área.
­-En estos momentos nos encontramos afuera del banco principal de la Ciudad de Brooklyn, acabando de especular un intento de robo hacia el famoso cantante Nick Jonas y su esposa Hannah Baskett, quienes fueron secuestrados la noche del día de ayer –Dijo la reportera a la cámara-
Estaba escuchando lo que decía cada uno de los reporteros mientras los policías anotaban la historia de cada uno en medio de la calle para luego llevarnos con ellos a realizar una demanda hacia los ladrones para que los condenen a los debidos años de prisión que merecen por secuestro e intento de robo y asesinato.
-Por favor Señor y Señora Jonas suban al auto.
-Espere debo hablar con Kevin –Mencioné-
-¿Kevin Jonas? –Preguntó-
-Sí –Sostuve la puerta mientras Nick esperaba adentro del auto-
-Él fue quién nos avisó, está hablando con un comisario.
-¡Oh! Gracias al cielo –Sonreí-
-Ahora suba –Sonrió-
-Está bien –Entré al auto-
Me senté junto a Nick y cerré la puerta. Es realmente extraño estar en un carro de policía pero bueno…
Además debo acotar que no había comido desde anoche y quién sabe desde cuándo Nick. Estaba muerta de hambre y también quería saber cómo estaba mi hijo Jerry. Todo lo que ha ocurrido durante este tiempo ha sido terrible aunque a la vez estoy agradecida, así como dijo Nick, gracias a Dios estamos a salvo, y bueno a mis planes.
Estaba tan cansada que me recosté del hombro de Nick respirando profundamente antes, comenzando a relajarme después de aquél espectáculo. Él tomó de mi mano y también se recostó. Ninguno de los dos habíamos dormido. Sentí que el carro se detuvo al cabo de unos largos y profundos minutos;  abrí los ojos despertando y medio moví a Nick para que también lo hiciera.
-Bajen por favor –Dijo el policía sosteniendo la puerta-
-Gracias –Bajé algo dormida-
Ambos entramos a la comisaría de jefatura policiaca de la zona. Me sentía grabando una película o algo así, era tal cual como se muestra en dichas. Nos sentaron a ambos después de entrar a una sala más privada, rodeada de vidrios blindados, y esperamos.
­-¿Ustedes son Hannah y Nicholas? –Preguntó serio el guardia-
-Lo somos –Respondió Nick-
-Está bien. Me han contado el caso… Quisiera escuchar sus palabras. Tenemos a los tres maleantes encerrados por los momentos.
Ambos contamos la historia y el guardia analizó un poco más el caso que estaba anotado en su pequeña agenda.
­-Okey tengo entendido que antes los habían secuestrado también pero el caso no se dio muy bien y el secuestrador nunca fue encontrado.
-Exacto.
-¿Creen que fue esta misma persona? –Preguntó dudoso-
-Pues los hombres estuvieron ocultos todo el tiempo bajo sus antifaces –Respondió Nick-
-No tenemos idea de quién sea esta persona –Agregué-
-¿Saben o tienen idea de quién fue el pasado? –Preguntó nuevamente-
El guardia me está poniendo algo incómoda. Yo si supe quién fue el que nos hizo aquella maldad, la primera, mi “mejor amigo” David, pero no quiero delatarlo, aunque debería. Nick me miró extrañamente, haciéndome señas como para decirle que fue David pero lo ignoré.
-Repito: ¿Saben quién fue la vez pasada? –Preguntó algo molesto-
-No –Respondí-
Nick me volvió a mirar y comencé a entrar en pánico, le acabo de mentir a un policía. No pude resistir.
-Perdón. Sí, sabemos quién fue –Dije desesperada-
-Y bien ¿Quién fue? –Preguntó mirándome-
-David.
-¿David? ¿Su apellido cuál es? –Preguntó continuamente-
-David Black… -Miré al suelo-
Dios acabo de delatarlo pero es por nuestro bien.
-¿Lo sabían desde cuándo? ¿Por qué no lo reportaron? –Tomó su parlante y llamó por él a otro policía- Agente, caso 1234, por favor venga rápido.
¿Qué? ¿Qué es eso de caso 1234? No entiendo.
Otro policía llegó al sitio en donde estábamos y anotó varias cosas que le dijo en voz baja el policía que nos interrogó, y luego se retiró.
-Por favor síganme –Salió-
Nick y yo nos miramos como ¿Qué va a pasar? Y lo seguimos. Caminamos por varios sitios de la comisaría y llegamos a una sala más privada aún. Nos mandaron a sentarnos detrás de un gran vidrio que separaba a los policías de nosotros y comenzaron la interrogación nuevamente.
Estaba hambrienta. Tenía mucho sueño, estaba cansada, exhausta. Quiero a mi hijo conmigo, quiero mi cama, mi casa, mi vida de nuevo.
Debo mencionar que nuestros teléfonos celulares estaban guardados mientras nos interrogaban, y además nos estaban grabando, para luego analizar todo con calma.
Luego de unas largas horas, pregunta tras pregunta, nos dejaron salir e ir a nuestro apartamento, pero enviarían una patrulla y a un guardia a vigilar el área por si acaso nos volvían a atacar. Llegamos al apartamento, totalmente cansados, y preparé algo de comer rápido, no aguantaba el hambre. Nick hizo varias llamadas a sus familiares y también a los míos, ya que, todo el problema había sido un total escándalo a nivel mundial por el hecho de que Nick es famoso y lo reconocen fácilmente, además para tranquilizarlos y asegurarles que estábamos protegidos bajo vigilancia.
Kevin trajo a Jerry luego de unas horas. Eran las siete de la noche, y no habíamos descansado en todo el día. No saben cuanto agradesco que Kevin nos haya salvado y además que él junto a su esposa Danielle hayan cuidado de nuestro hijo. Para Jerry hubiese sido la peor situación y quién sabe qué le hubiesen hecho. También le agradezco a Joe que nos avisó con “tiempo” y pude estar prevenida ante la situación, y por supuesto a Dios, porque nos protegió durante todo momento.

Hola! :D Feliz sábado para todos y todas ♥ Espero les esté gustando la novela, debo decirles que es la más larga que he escrito hasta el momento y me gusta hacerlo. Gracias por sus comentarios y sé que algunas no han podido hacerlo porque están ocupadas pero igual se los agradezco porque siempre han sido fieles lectoras y sé que les gusta la novela, de verdad gracias. Un saludo y que disfruten.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Runaway with you. Capítulo 24. Temporada 4.


Capítulo 24
Tres hombres de negro

De igual forma salimos a buscarlo por sitios que me parecía que estaría, o quizás puede que me equivoque.
Fuimos en la camioneta de Kevin para estar más seguros porque además Nick se había llevado el auto alquilado.
Llegamos al primer sitio, Bajé junto a Kevin del auto, mientras Danielle cuidaba a Jerry dentro de él, y caminamos por todo el lugar buscando a Nicholas. No dudé en llamar a su celular pero no contestaba. Yo realmente estaba desesperada, no puedo imaginarme si le pasa algo o si ya le pasó, pero espero que no sea así…
Primer intento fallido, no estaba.
Segundo intento. Buscamos y buscamos por el segundo lugar hasta más no poder,  pero nada. Comienzo a preocuparme más de lo que estoy. Salimos del sitio. Ya era tarde, las once de la noche… De repente sonó mi celular y mi corazón palpitó rápido y desesperado; no decía de quién provenía la llamada, así que solo atendí pensando en él.
-¿Nick?
-Escucha Hannah –Susurró-
-¿Nick eres tú? –Pregunté desesperada-
Creo que iba a entrar en un estado peor, es que no sé dónde demonios se metió. Kevin estaba asombrado haciéndome señas a la vez a ver si era él, pero yo estaba concentrada en la llamada, tratando de resolver todo. De verdad parecía la agente 007.
-Hannah es Joe.
-¿Joe? ¿Qué pasó? ¿Estás con Nick?
-Estoy en las Bahamas con Roxanne pero recibí una llamada, escúchame por favor.
-¿Joe? –Preguntó Kevin intrigado-
-Escucho…
-Hace un rato me llamaron diciéndome que tienen a Nick…
-¿Qué? –Grité- ¿A dónde lo tienen? ¿Está bien? ¡Joe dime! –Caminé rápidamente hacia los lados llorando-
-¡Ponlo en altavoz! –Sugirió Kevin-
Le hice señas que hiciera silencio, porque no escuchaba casi lo que decía Joe.
-Hannah no sé a dónde tienen a Nick pero te van a buscar para llevarte dónde él. Por favor déjale a Jerry a Kevin o a mi mamá. No podía decirte esto porque me tienen también visto pero estoy algo seguro aquí así que no te preocupes por mí. No sé qué es lo que quieren pero es serio.
-¡Oh por Dios! ¿Otra vez? ¡No me digas que es David!
-No, no sé ¿Quién es David? –Preguntó dudoso-
-Un viejo amigo que una vez me secuestró… Gracias Joe por avisarme, estaré atenta a la situación.
-Lleva contigo algo para defenderte pero que no te vean por favor.
-Gracias, cuídate tú también –Colgué asustada-
-¿Qué pasó? –Preguntó Kevin desesperado-
Le conté rápidamente lo que me había dicho Joe por el teléfono, e inmediatamente subimos a su camioneta pensando qué hacer antes que sucediera algo peor. Terminamos planeando algo improvisado… ¡Esperemos funcione!  Y ojala todo salga bien porque Nick es todo para mí y si le pasa algo yo me muero.
Me despedí de mi hijo y de ellos. Kevin y Danielle se llevaron a Jerry lejos para cuidarlo y yo esperé en el apartamento, muy asustada. Apagué todas las luces; solo tenía una pequeña linterna conmigo, mi celular y las llaves. En mi ropa interior llevaba una navaja por protección. Me agaché escondiéndome detrás del sofá de la sala que estaba junto a la ventana y esperé con calma. Por cierto debo agregar que mi celular estaba en silencio por si sonaba.
En aquél silencio tenebroso escuchaba el sonido de la puerta del baño, la brisa moviendo los árboles de las calles, y unos que otros sonidos extraños perturbándome más aún. Creo que me iba a desmayar entre la desesperación por encontrar a Nick, de estar con él y saber si está bien; espero todo pase rápido debido a lo tarde que es, sí, son las doce treinta de la noche.
Estaba cansada, mis ojos me ardían de tanto llorar, pero por supuesto no me dormiré por nada del mundo hasta no estar tranquila y con mi familia. Recosté mi cabeza en el espaldar del mueble dejando reposar mis piernas sobre el suelo, estirándolas en el poco espacio que había por lo que mencioné anteriormente, y me concentré en mirar la vista de la Ciudad esperando y tratando de distraer mi mente un poco.
Escuché varios pasos y supuse que hasta aquí llegó mi tranquilidad. Me fui arrimando con cuidado para ver cómo era la persona que estaba andando por el apartamento. La linterna la tenía apaga y guardada en el bolsillo de mi pantalón, las llaves las había dejado debajo del sofá por si acaso, el celular lo tenía  en mis manos pero cualquier cosa lo metía en mi ropa interior también junto con la navaja. Me asomé con sumo cuidado y noté que era un hombre. Él volteó hacia donde yo estaba e inmediatamente me volví a esconder en silencio.
-¿Hannah? –Preguntó-
Esa es la voz de Nick estoy segura. Emocionada al escucharlo me levanté y vi sus ojos en aquella oscuridad.
-¿Nick? –Pregunté un poco dudosa- ¡Nick! –Grité aliviada acercándome a él-
La luz se encendió de repente y Nick estaba sentado en una silla, rodeado de tres hombres con trajes negros tomándolo de sus manos. Él me miró triste, creo que diciéndome ¿Para qué respondiste Hannah?
Al ver todo eso me asusté e inmediatamente me tomaron de los brazos, sujetándome fuertemente.
­-¿Qué quieren? –Pregunté desesperada-
-Queremos una sola cosa o si no verás como muere ¿Te parece? –Respondió uno de los enmascarados-
-¿Pero qué quieren? Díganme –Insistí llorando-
A Nick le habían vendado la boca, no podía hablar solo ver. Mi corazón palpitaba fuertemente, estaba aterrada, no sé qué harán estos hombres.
­-Por favor déjennos, solo digan qué necesitan.
-Toma –Me entregó un sobre-
Mis manos no estaban libres del todo pero lo podía sostener.
­-No puedo verlo estoy atrapada.
-Suéltenla –Ordenó-
Soltaron mis brazos dejándome marcas en mi piel. Abrí el sobre y tenía una carta adentro. La leí en mi mente y decía una suma de dinero muy grande.
­-Está bien pero necesito un número de cuenta para depositarles.
-En efectivo –Respondió molesto-
-Okey pero ¿A esta hora está abierto el banco?
-El cajero.
-No me permite sacar esa cantidad…
Me estaba calmando un poco más porque tenía enfrente a Nick pero primero debía hacer algo.
-Cierto, entonces esperaremos a que sean las cinco de la mañana e iremos.
-Pero deben soltar a Nick al menos.
-Suéltenlo –Ordenó-
Le quitaron la venda de la boca y le desamarraron las manos. Le di un abrazo y comencé a llorar nuevamente pero eso alteró todo, haciendo molestar a aquellos hombres. Nos tomaron de los brazos y nos sentaron juntos vigilándonos. Miré desesperadamente, unas cuantas veces, a Nick y él me respondía de la misma forma.
Me preguntó como estarán Joe y Roxanne; Jerry, Danielle y Kevin. Ya no aguantaba más el sueño así que me dormí recostándome del hombro de Nick mientras nuestras espaldas estaban reposando de la pared blanca de la sala. En estos momentos solo me importaba descansar un rato porque me sentía un tanto aliviada de estar a su lado pero a la vez me preocupaba que nos hicieran porque no creo que sea así de fácil que nos dejen ir. En estos momentos agradezco que tengamos como pagarles a estos hombres si no imagínense la crisis y el caos total.
Sentí varios movimientos y enseguida entre abrí mis ojos percatando que ya no estaba sentada en el suelo del apartamento; los abrí completamente y vi que estábamos en un auto nuevamente amarrados. Los tres hombres estaban dentro de él, uno iba manejando, otro de copiloto y el otro vigilándonos en los asientos de atrás.
-Veo que despertaste. Estamos yendo al banco –Dijo mientras conducía la camioneta-
Nick me miró pero no decía nada. No había dicho absolutamente nada desde que entró al apartamento en la noche.
Llegamos al banco. Nos desamarraron por si las demás personas notaban algo extraño y además como es un banco está lleno de policías, rodeando todo el sitio. La verdad es que no fueron muy inteligentes estos hombres porque al traernos hasta aquí y dando prácticamente la cara los puedo delatar… ¡Vaya Hannah eres buena!
Caminamos hasta la taquilla del banco para iniciar la transición del dinero, mientras los tres hombres muy sospechosos con sus máscaras (más obvios imposible) esperaban por nosotros de un lado.
-Hannah debemos escapar y decirle a la policía –Susurró Nick-
Nick también estaba pensando como yo, y fue la primera palabra que soltó por cierto. Fingió estar hablando con la muchacha de la taquilla mientras ella lo miraba algo extrañada porque no entendía que le pasaba a Nick; me causó un poco de gracia eso pero me aguanté y continué con mi seriedad. Esto ya no me está asustando tanto más bien lo estoy viendo como un juego que debo resolver rápido.
-Oigan –Les llamé mientras Nick continuaba fingiendo-
-¿Qué pasa? –Respondió uno-
-Tengo muchísimas ganas de ir al baño. Desde hace horas –Respondí-
-¿Aquí hay baño? –Preguntó dudoso-
-¡Sí! Por favor no aguanto –Insistí-
-Vamos –Me tomó del brazo y lo guié-
-Es aquí –Le dije-
-Esperare aquí –Se paró enfrente de la puerta-
-Ok –Entré al baño-
Me quité la camisa que llevaba, tomé la navaja y mi celular que tenía entre mi ropa interior y me volví a vestir. No había casi señal en el baño pero si noté que tenía seis llamadas perdidas de Joe y Kevin. Intenté llamarlos dentro de uno de los cubículos pero la señal no era suficiente. Me paré sobre el inodoro y moví el celular varias veces intentando conseguir barras. Por fin encontré tres y llamé.
-¿Kevin? –Susurré-
-¿Hannah estás bien? ¿Dónde estás?
-Oye no tengo tiempo para hablar pero necesito que vengas al banco cerca de Brooklyn, el primero de la avenida, entres y le digas a los policías que tres hombres de negro nos tienen secuestrados –Nuevamente susurré-
-No escuché mucho, repite por favor –Insistió-
-Ven al primer banco de la avenida principal de Brooklyn, dile a los policías que nos tienen secuestrados tres hombres de trajes negros ¡Rápido!
-¡Hey! –Abrieron la puerta del baño-
Colgué el teléfono inmediatamente y lo guardé nuevamente. La navaja la tenía en el bolsillo para sacarla por si acaso.
­-¿Quién es? –Pregunté mientras bajaba el inodoro-
-¿Por qué tardas tanto? –Preguntó el hombre-
-¡Esto es de mujeres! –Salí del cubículo-
-Lo sé pero nos tenemos que ir –Dijo molesto-
-Lo siento es que tuve que hacer número dos –Sonreí-
-Bueno vamos, muévete –Me tomó nuevamente del brazo-
Nick seguía esperando fingiendo todo porque le había dado paso a otras personas e hizo la fila nuevamente, para hacer tiempo.

Hola :D Disculpen que no subi ayer pero aqui esta. Espero les guste el cap. No se olviden de comentar <3 font="font" gracias="gracias" saludos.="saludos." y="y">

sábado, 11 de agosto de 2012

Runaway with you. Capítulo 21. Temporada 4.


Capítulo 21
Ciudad de Nueva York


Una vez en el aire, volando en el avión junto a los demás pasajeros, me recosté del hombro de Nick sosteniendo a la vez entre mis brazos a Jerry, que estaba muy despierto observando todo con precisión.
Me había quedado dormida por unas horas hasta que desperté sola y Nick estaba jugando con Jerry.
-Hannah –Sonrió- asómate por la ventana.
Me senté derecha en el asiento y eché un vistazo ¡Oh por Dios! Ya estamos en Nueva York. Se veía todo tan pequeño desde el cielo, pero mientras íbamos bajando todo lucía mejor. Impresionante la ciudad, llena de luces, edificios, todo ¡Será grandiosa esta experiencia!
-Señores pasajeros les pedimos que permanezcan en sus respectivos asientos mientras el avión prosigue con su aterrizaje. Está prohibido el uso de baños y aparatos electrónicos. Gracias por volar con nosotros –Concluyó la azafata-
El avión descendió completamente hasta tocar tierra firme, y después de un rato nos permitieron desembarcar el mismo. Eran las nueve de la noche, algo tarde pero fue culpa de que el vuelo se retraso un poco y además que fueron varias horas. Salimos a la calle, tomamos un taxi y nos llevaron al apartamento que Nick había alquilado para nosotros. Mientras hacíamos el recorrido en el auto, observé detalladamente la Ciudad de noche. Toda iluminada, muchos autos, personas caminando… ¡Es hermosa! Creo que me encantará vivir aquí por estos meses.
El chofer detuvo el auto, bajó para abrir el maletero y sacó cuidadosamente el equipaje. Teníamos cada uno tres valijas, excepto Jerry que no tenía tantas cosas como nosotros. Nick le pagó al señor, entramos al edificio cargando todo, hasta que el botones de la puerta nos ayudó y colocamos todo en el carrito, Sí… Hay botones en estos edificios, por cierto, era muy alto, lujoso y grande. Marcamos el elevador y subimos en él hasta el último piso. El elevador llegaba hasta dentro del apartamento, así que inmediatamente se abrieron las puertas pude observar el gran sitio que además tenía dos pisos ¡Es impresionante!
-¡Wow! –Dije sorprendida observando todo-
-¿Te gusta? –Preguntó colocando una de las valijas en el suelo-
-¡Me encanta! –Di una vuelta sonriendo-
-Rió- Me alegro que te guste –Me tomó de la cintura cuando terminé de girar como niña-
Me acercó hacia él y me besó, dedicándome después una mirada profundamente matadora.
-Quiero que seas mi esposa otra vez –Sonrió-
-Acepto ¿Tú puedes ser el mío otra vez también? –Reí-
-Acepto –Me besó nuevamente- Creo que a Jerry no le gusta que nos besemos enfrente de él.
-Solo a nosotros nos gusta –Reí-
-Cierto. Subamos a descansar porque es tarde.
-Pero tengo hambre… -Lo tomé de la mano-
-Bueno pero quiero que veas la habitación de arriba y luego preparamos algo.
-No hemos comprado nada para cocinar.
-Entonces iremos al súper mercado.
-Bueno pero primero arriba –Reí-
-Vamos –Me guió-
Subimos las escaleras que estaban junto a los ventanales, donde podíamos observar perfectamente los altos edificios de Manhattan y sobre todo el Empire State junto al Central Park. Llegamos a la habitación principal y la única que había. Para describir mejor el apartamento, como tal no era de dos pisos, si no que la habitación que tenía estaba sobre un segundo piso junto a un baño amplio que pertenecía a la misma; la habitación constaba de una gran cama matrimonial, un extenso armario para una pareja, un baño como mencioné anteriormente, televisión HD plasma no muy grande, un escritorio que a la vez era como una peinadora, y el resto de cosas que debe tener un cuarto como este; estaba pintado de blanco con un violeta tirando a negro, los muebles de madera blanca, y cobertores cómodos para dormir en la cama. El baño era lujoso, compuesto de lo esencial más una bañera con jacuzzi incluido. La parte de abajo del apartamento, tenía cerca del elevador la cocina con mesón para comer incluido; de un lado estaban dos sofás de piel blancos con cojines de colores oscuros, representando la sala; luego un pequeño comedor a parte de seis puestos; un pequeño cuarto que hacía de estudio; y por último otro baño para la visita. Todo el apartamento estaba pintado con colores claros, el piso de madera flotante, y puertas blancas también de madera. Seguro se preguntan ¿Dónde dormirá Jerry? Pues la primera noche estará con nosotros pero pronto le compraremos una pequeña cuna para que pueda dormir tranquilo ahí y así no se acostumbre con sus padres, porque después puede traer consecuencias digamos que no agradables. En fin, ahora que se pueden imaginar el apartamento como yo lo veo, continuaré contando mi historia…
A penas vi la cómoda cama, me lancé sobre ella y me sentí como una princesa.
-Ven  -Le dije a Nick-
Nick puso de un lado de la cama a Jerry protegiéndolo con las almohadas, y se acostó junto a mí, sintiendo la cómoda cama.
-Me daré un baño y luego nos vamos –Se levantó y entró al baño-
-¿Hay toallas? ¿Jabón?
-Cierto… Tenemos que ir a comprar todo antes –Rió-
-Las toallas si las traje pero el resto no.
-Esto es como una mudanza.
-Sí, todo nuevo.
-Bueno pero será una gran experiencia.
-¡Por supuesto!
-Entonces vamos a Target para poder hacer todo.
-Sí además tengo que comprarle la comida a Jerry.
-Debe tener hambre –Lo cargó-
Tomé mi bolso, bajamos y tomamos un taxi hasta Target. También necesitaremos rentar un auto. Es todo un proceso, no es así de fácil como se ve.
Llegamos al target y compramos todo lo necesario mientras tanto. Pagamos y regresamos a nuestro nuevo hogar. Dejamos todo en la sala porque estábamos cansados y nos acostamos a dormir hasta el siguiente día.
En la mañana temprano me puse a ordenar todo, saqué las cosas de nuestras valijas y lo fui ordenando hasta que Nick se levantó y vio aquél desastre.
-Hannah –Me llamó sorprendido mientras bajaba las escaleras-
Nick cuando se levanta está despeinado, con sus ojos casi que ni ve, imagínense, sus ojos que son tan pequeños y cuando se levanta peor.
-¿Por qué estás haciendo todo esto sola?
-Me levanté temprano y quise hacerlo de una vez –Sonreí- ¿Dónde está Jerry?
-Arriba, está despierto mirando todo.
-Es tan tranquilo –Reí- Iré a buscarlo para que coma –Dejé las cosas que tenía en la mano en la mesa-
Nick ordenó varias cosas mientras le daba de comer a mi hijo, y luego le di un baño.
Desayunamos. Ya teníamos casi todo organizado en el apartamento. Nick estuvo ocupado todo el resto de la tarde haciendo llamados y estando en su computadora portátil averiguando cosas sobre su banda con sus hermanos. Yo estuve mirando la televisión con Jerry y jugando con él porque estábamos algo aburridos.
Pasaron dos días. Habíamos ido a pasear por la Ciudad, Nick ya la conocía, pero yo no, así que estaba familiarizándome con todo. Visitamos los sitios importantes de Nueva York y más.
El día de reunirnos con Jamil en el teatro se acercaba. Aún no obteníamos nuestros papeles y menos el libreto de la obra.
Jerry últimamente estaba algo inquieto, lloraba por todo, supongo que aún no le gustaba el hecho de  habernos ido de casa por un tiempo.
Era un día como todos, estábamos en el apartamento sin nada que hacer hasta que Nick obtuvo una llamada del equipo de béisbol en donde juega un buen amigo de él. Nicholas es atleta, a él le encanta jugar todos los deportes y sobre todo ese porque es su favorito. Resulta que la llamada era una invitación a jugar con ellos mañana temprano en el Central Park. Nick por supuesto aceptó y nos llevó con él a verlo jugar.
Al llegar al sitio específico en el parque, le dieron su traje a la medida que él le había dicho a su amigo en aquella llamada, y se cambió en el baño para iniciar el partido. Conoció al resto del equipo y nos presentó. Jerry y yo nos sentamos en la banca con el resto de los miembros del equipo y comenzó. Nick empezó picheando. Luego bateó y corrió. Logró hacer dos carreras en sus dos turnos y todos lo felicitaron. Finalizó el juego y me acerqué a abrazarlo.
-¡Felicidades mi amor! –Sonreí-
-Gracias –Me besó y cargó a Jerry-
-Nick –Se acercó su amigo-
-Dime –Se volteó hacia él-
-Jugaste genial hoy. El equipo y yo queremos invitarte al próximo partido que será la otra semana.
-Sería estupendo –Sonrió-
-Genial, nos vemos Nick –Se despidió con las manos y se retiró-
-¡Genial! –Le dije sonriente-
-¡Wow! Siento que están lloviendo cosas asombrosas, seguro luego pasará algo malo –Rió-
-¡No digas eso! Te lo mereces –Sonreí-
-Eres la mejor esposa –Sonrió- Vamos a comernos un helado ¿quieres?
-Sí, vamos –Lo tomé de la mano-
Varias fanáticas se acercaron a él y lo saludaron pidiéndole fotos.
Llegamos al puesto de helados y pedimos para cada uno. Nos sentamos en los bancos del parque y los comimos.
Un gran día que tuvimos ambos. Regresamos al apartamento y descansamos hasta el día siguiente que ya veríamos a Jamil.


¡Hola! Espero les guste el cap. No es muy largo pero intenté describir lo más que pude para que se imagen con detalles todo :) Ahora, a partir de hoy la novela será publicada los sábados sin falta! Recuerden comentar en el blog/Twitter/Facebook. Saludos y disfruten su fin de semana. -Liz-

sábado, 4 de agosto de 2012

Runaway with you. Capítulo 20. Temporada 4.


Capítulo 20
Cena de despedida.


-Nick… Es algo serio.
-¿Qué pasó? –Se levantó preocupado-
-No es algo malo pero es muy difícil.
-Dime –me miró-
-Bueno, Jamil me ofreció un papel en Broadway.
-¿Qué? ¡Pero Hannah es asombroso! ¿Por qué estás así? ¡Hay que celebrar! –Dijo emocionado-
-Lo sé, es la verdad pero es que Jamil me mandó a decirte algo…
-¿Qué? ¿Qué cosa? –Insistió desesperado-
Tomé mi bolso, busqué adentro de él y saqué los papeles. Se los di y se quedó un rato leyéndolos.
-¿Yo también? –Me miró impactado-
-Sí, pero quiero que leas las condiciones y el tiempo de práctica.
-“La obra será realizada en la Ciudad de Nueva York. Los ensayos se llevarán a cabo a partir del próximo mes, durante dos meses para luego presentar la obra durante un período de cinco semanas en el teatro”. –Bajó los papeles y me miró- ¿Dos meses? ¿Nueva York? –Preguntó confuso-
-Por eso Nick, es una difícil decisión porque mira –le tomé sus manos- tenemos a Jerry y debemos educarlo bien, segundo es mucho tiempo y habría que rentar algún sitio para quedarnos, tercero tú estás con tú música y debes continuar en eso.
-Entiendo, pero tú también mereces hacer lo que te gusta porque sería egoísta no dejarte tomar ese papel, además yo puedo trabajar con la música donde sea. A mis hermanos no les molestaría y de eso no te preocupes. En cuanto a nuestro hijo, tienes razón pero podemos dedicarle el tiempo tanto a él como a lo que queremos hacer. Hannah, es Broadway no es cualquier cosa.
-Me lo pones más difícil todo pero tienes razón y ¿sabes qué? ¡Lo haremos! –Sonreí-
-Sonrió- Verás que todo marchará bien, no estás tomando una mala decisión –Me abrazó-
-Gracias –Lo abracé fuerte-
Ambos bajamos con Jerry y preparamos la cena, juntos. Comimos deliciosamente, limpiamos la cocina y regresamos a nuestra habitación para dormir. Me coloqué el pijama de color morado con puntos blancos, mi favorito, y me acosté junto a Nicholas una vez de haber arropado a Jerry en su cuna.
-Buenas noches Hannah –Besó mi frente-
-Buenas noches mi amor –Lo abracé-
Me terminé de acurrucar entre él cerrando mis ojos, y me dormí.
Después de unos días, tras haber pensado y pensado que debía a hacer al final de la historia, terminé llamando a Jamil aceptando su propuesta y… A la semana comenzamos a empacar nuestras cosas para irnos a Nueva York por más de dos meses. Será algo fantástico, porque la verdad no conozco esa hermosa Ciudad. Era algo así como una pequeña mudanza, entre ropas y cosas necesarias.
Nick estuvo averiguando todo antes de partir y consiguió un lindo y acogedor apartamento en Manhattan para rentar por los meses que estaremos, además no necesita amueblarlo, ya viene con todo, eso es lo mejor del caso.
Decidí hacer una cena de despedida en nuestra casa con la familia de Nicholas antes de irnos. De igual forma, agrego que Kevin y Joe pasaran por Nueva York un par de veces a grabar y escribir canciones junto a Nick ¿Dónde? No lo sé.
Tomé mi bolso luego de haber desayunado y ordenado la casa y salimos los tres al súper mercado a comprar todo para la cena.
Al llegar, Nick tomó un carrito y colocó a Jerry en el sitio para bebés. Él estaba sorprendido observando todo muy tranquilamente.
Fuimos por cada pasillo. Iba tomando lo necesario y Nick no dudó en agregar algo para darse un gusto. Teníamos todo lo necesario y lo compramos. Lo llevamos al auto, yo sostenía a Jerry entre mis brazos. Lo coloqué en su puesto de atrás y me subí yo al de copiloto. Nick subió también al suyo, introdujo la llave, encendió el auto y avanzó saliendo del estacionamiento primero. Después de unos segundos, tomamos la autopista y llegamos a nuestra casa. Nick abrió el maletero prosiguiendo a sacar las bolsas de los víveres; yo tomé nuevamente a mi hijo y lo llevé adentro de la casa mientras Nick metía las cosas poco a poco. Le ayudé y colocamos todo sobre el mesón de la cocina, sacando a la vez todo y ordenándolo en las repisas del almacén, dejando de un lado lo que necesito para preparar la comida.
Nick subió a bañar a Jerry mientras yo picaba los tomates para la ensalada. Al cabo rato regresó y se unió a ayudarme con la preparación.
Teníamos todo picado y listo para cocinar pero antes partimos  por empezar a decorar el comedor. Pusimos el mantel largo cubriendo el vidrio de la mesa; los otros manteles para cada plato; la vajilla conformada por platos, cubiertos y vasos. Agregamos unas copas para brindar junto a un vino, y los platos para el postre. Nick quería preparar uno de sus deliciosos pasteles caseros.
Finalizamos los preparativos y ahora tocaba arreglarnos nosotros. Nos dimos un baño por separado. Yo alisé mi cabello con el secador y la plancha, mientras Nick afeitaba su barbilla.
Me puse un vestido no muy formal ni muy simple, de color negro con detalles en gris; Nick llevaba una camisa vinotinto con las mangas arremangadas; jeans oscuros y zapatos negros. Jerry tenía un traje azul.
Sonó el timbre y supuse que era la familia de Nick: Denise, Kevin Sr., Kevin, Danielle, Frankie y Joe. Nick abrió la puerta y los saludó, prosiguiendo a dejarlos entrar al interior de la casa. Yo permanecía en la cocina terminando de cocinar todo lo más rápido y escuché sus voces cerca.
-¿Dónde está Hannah? –Preguntaron-
Sería de muy mala educación que no saludara así que salí de la cocina y saludé a cada uno.
­-Trajimos helado –Señaló la bolsa que cargaba Joe, él mismo-
-Todos reímos- Ven, déjalo en la cocina –Lo guié-
-Ok –Lo colocó en el congelador- ¿Qué cocinas? –Preguntó mientras movía con la espátula lo que cocinaba-
-Aún no puedes saberlo –Sonreí-
-Bueno esperare afuera –Salió-
Luego de unos minutos, dejé la espátula en el fregadero y salí a acompañarlos. Me senté junto a Nick en el sofá y me uní a la conversación.
-Entonces dije: ¿Por qué no? Y lo hice –Continuó hablando Joe-
-Todos rieron- ¿De qué hablaban?
-De que Joe se lanzó en Bongi ayer –Rió Kevin-
-¿Enserio? –Pregunté sorprendida- ¿Cómo fue? –Reí-
-¡Fue asombroso! –Sonrió emocionado-
-Joseph tu inventas muchas cosas –acotó Denise-
-Mamá pero hay que vivir nuevas experiencias.
-Tienes razón hijo pero con calma como siempre te digo –Rió-
-Ya no soy un bebé.
-Pero sigues siendo mi bebé.
-Kevin y Nick rieron- ¡Te dijeron bebé!
-Miren quienes hablan, ustedes también lo son, incluyéndote Frankie –Lo miró riéndose Denise-
-¡Oh Dios! –Respondió Frankie-
-Bueno iré a servir la comida, vayan a sentarse al comedor –Sonreí mientras me retiraba de la sala-
-Te ayudo –Nick me acompañó-
-No tienes que –Dije tomando los platos-
-Claro que sí –Me abrazó por la cintura-
-Cuidado y me tumbas todo –Reí-
-No lo haré –Tomó un plato y le sirvió comida-
Terminamos de servir todos y los llevamos a la mesa, dándole a cada uno, uno. Nick y yo nos incorporamos a la mesa junto a todos y comenzamos a comer.  Antes de eso brindamos y todos nos desearon éxito en nuestro nuevo proyecto en Broadway. De verdad que será muy interesante y emocionante. Como bien saben yo he hecho obras teatrales en mis años pasados pero esta es sumamente la más importante de todas. No puedo creerlo aún y todavía falta que me asignen el papel que interpretaré.
Denise y Danielle me ayudaron a limpiar la vajilla de platos, y luego servimos el postre; el helado que trajeron más el pastel que Nick hizo. Todos lo comimos y conversamos un rato más.
Pasadas unas horas se marcharon a su casa. Nick y yo terminamos de empacar lo que faltaba. Acosté a Jerry en su cuna, él se notaba muy cansado, y después me uní a dormir junto a Nick en nuestra cama.
Llegó la mañana siguiente. Nick me despertó temprano para desayunar y alistarnos. El taxi estaría esperándonos en la puerta de la casa en una hora.

Hola! Aquí está finalmente el cap. Espero les guste, disfrutenlo y pronto subo el siguiente :D No se olviden de comentar y recuerden que uds son las mejores <3 font="font" saludos="saludos">

viernes, 22 de junio de 2012

Runaway with you. Capítulo 15. Temporada 4.


Capítulo 15
No invadas mis sueños


Regresamos a la casa, ambos en sus respectivos autos, digamos que llegamos al mismo tiempo. Tomé a Jerry entre mis brazos más mi bolso colgando del mismo y entré junto a Nick que había estacionado su camioneta primero.
-Hola, Hola –Sonrió-
-Tanto tiempo –Reí-
-Mucho.
Abrió y sostuvo la puerta para que entrara de primero, luego la cerró, yo dejé mi bolso sobre la mesa de la cocina y subí a Jerry a su habitación dejándolo en su cuna para dormir porque se notaba su cansancio.
-¿Hannah?
-Dime –Caminé hasta mi habitación-
-¿Segura que no quieres visitar a tu amiga?
-Si quiero pero no los voy a dejar solos.
-¿Cuántos días te irías?
-No lo sé.
-Vamos los tres, no nos vas a dejar solos –Sonrió- Además visitas a tu familia también.
-Tendría que pensarlo –Me recosté sobre la cama apoyando mi espalda sobre la pared-
Nick trajo su computadora portátil y la colocó en sus piernas, recostándose a la vez de la cama.
-¿Qué buscas?
-Veo fechas.
-¿De qué?
-De un trabajo que tengo.
-¿Qué cosa?
-Es sorpresa aún o te puedo decir.
-¡Dime! –Eché un vistazo a la pantalla de la computadora-
-¡Hey eso es trampa!
-Dime –Recosté mi cabeza sobre su pecho mirando nuevamente la computadora-
-Bueno… Creo que iremos de gira mis hermanos y yo para dentro de dos meses
-¿Qué? ¿De verdad?
-Sí, pero… Pero quiero que tú y Jerry vengan conmigo –Sonrió-
-¡Claro! Además ahorita no estoy trabajando en nada para cuidar de nuestro hijo.
-Lo sé yo también estoy buscando que haya lo menos posible de trabajo pero me notificaron esto hace poco y no te lo quería decir hasta el momento indicado que fue este –rió-
-Pues claro, diles que sí.
-Gracias –Besó mi mejilla-
-¿Gira por donde?
-Por diferentes Estados, no será fuera del país.
-Bueno ¡qué divertido!
Me sorprendió que no me haya dicho antes pero como el  aclaró que quería que fuese sorpresa no le di relevancia al asunto pero si mucha importancia a la gran noticia. Será divertido ir por todos los Estados con una banda digamos que de rock. Después de haber tenido aquella conversación nos acostamos a dormir hasta el día siguiente.
-Hannah quédate dentro del autobús.
-¿A dónde vas Nick? –Ordenó mientras bajaba alarmado-
-Debo asegurarme de que no hay nada por estos lados…
-Pero Nick…
-¡Has silencio! –Interrumpió mientras caminaba por el oscuro bosque que se atravesaba en mi vista-
Así es, Nick había estacionado el autobús en medio de la carretera vía Michigan, luego de haber sentido algunos ruidos durante el recorrido… Le insistí que no lo hiciera pero bajó y entró con tan solo una vara que encontró en medio de la carretera, al bosque. Me quedé de brazos cruzados preocupada en la puerta del autobús y luego pensé ¡No puedo dejarlo ir solo! Corrí sin rumbo tras él hasta que sin querer tropecé con una gran roca que se atravesaba en el camino. Todo estaba oscuro, no podía ver nada; solo escuchaba el temeroso ruido de las hojas de los árboles moviéndose por el viento y los búhos entre las ramas de los mismos. Me levanté del suelo, podía sentir un frío entre mi pierna, no sabía que era… Mientras caminaba sentía más frío y un fuerte ardor, no quería detenerme
-¡Nick! –Comencé a gritar- ¿Dónde estás? –Busqué entre los árboles-
-¿Hannah? -Preguntó dudoso-
-¿Nick? –Intenté determinar si era él, el que me hablaba-
-No, soy yo –Sonrió en medio de la oscuridad-
-¿Quién? ¿Dónde está Nick? –Pregunté preocupada-
-¡John! ¿Ya me olvidaste? Encontré huellas de sangre por el camino pero no sabía que era y sugerí buscar ayuda entre eso te encontré gritando.
-¿Qué haces aquí John?
John, mi antiguo novio y prometido ¡No puede ser!
-Vine en tú búsqueda –Me abrazó-
-¡Suéltame! Quiero a Nick –Comencé a llorar-
-A mi parecer Nick te abandonó.
-¡No, no lo hizo! –Reclamé-
-Vamos a casa Hannah –me tomó de la mano-
Salimos del temeroso bosque y el autobús se había convertido en un simple auto estacionado en medio de la carretera, subimos a él y en el asiento trasero se encontraba Jerry descansando.
-¡Jerry!
-Lo siento se llama Artur –Sonrió mientras tomaba el volante-
-¿Qué? ¿Artur? ¿Quién es él entonces? –Pregunté mientras lo observaba-
Podría jurar que era mi hijo Jerry, no ningún Artur.
-¡Nuestro hijo! ¿Lo has olvidado? –Rió-
Tras un fuerte golpe de la ventana cerrarse a causa de la tormenta que estaba cayendo, me levanté de golpe y respiré profundo… ¿Qué sueño fue ese? ¿Artur? ¿Qué demonios? La verdad yo sueño cosas muy extrañas. Me levanté rápido y cerré todo para que Nick no se despertara. Observé de reojo el reloj y marcaba las 5: 25 de la mañana. Bajé a la cocina pero antes me detuve en la habitación de Jerry a mirarlo por un rato. Una vez en la cocina tomé el café y lo preparé, necesitaba un poco para calmarme. Lo bebí con suma tranquilidad y me senté en una de las sillas del mesón de la cocina.
Sentí unas frías pero dulces manos en mis hombros, luego algo húmedo pero tierno en mi cuello y abrí los ojos; lo único que podía ver era el granito del mesón de la cocina y algo borroso, cabe acotar; resulta que me había quedado dormida con el café en manos y además Nick me despertó con unos tiernos besos en mi cuello.
-¿Qué haces durmiendo aquí? –Preguntó mientras tomaba la jarra de agua de la nevera-
-Bajé por café y creo que me quedé dormida –Me levanté de la silla y tomé la taza que estaba de un lado-
-Sirvió el agua en un vaso- Está bien pero… ¿Café sin mi? –Rió-
-Bueno es que tuve una pesadilla –Comenté mientras lavaba la taza-
-¿Qué soñaste?
-Soñé que había tenido un hijo con John y además que tu desapareciste en un bosque –Cerré la llave de agua-
-¿Enserio? ¡Qué extraño! –Colocó el vaso en el fregadero luego de haberlo tomado-
-Lo sé, por eso no podía dormir. Y bueno cambiando de tema ¿cómo amaneces hoy?
-¡Muy bien! –Besó mis labios- Me encanta darte un beso por las mañanas.
-¿Y por las noches?
-Más aún –rió-
-Reí- ¿Qué te parece si vamos a desayunar afuera?
-¿A dónde me llevarás?
-Digamos que podría ser al revés –Sonreí-
-¡Tú invitaste! –Rió- Mentira, si me parece ¿Entonces me cambio?
-Al menos de que quieras salir en pijama –Reí-
-¿Te gusta mi pijama?
Me gustas así estés con un saco de harina –Lo abracé-
-Te amo –Me abrazó más fuerte-
Aproveché de meterme más entre sus brazos y olfatear su rico perfume… ¡Me encanta!
-Yo también.
Subimos a cambiarnos. Luego de estar lista, arreglé a Jerry y le di su comida porque él aún no come en general. Fuimos al auto y llegamos a un acogedor restaurante que se encontraba a unas cuantas cuadras de nuestra casa. Nos sentamos en una de las mesas, no faltaban los paparazzis como siempre, y nos atendió el mesero.
-Buenos días ¿qué puedo ofrecerles?
-Hola, nos puedes traer dos platos de desayuno que ofrece el menú y dos jugos de naranja ¿por favor?
-¿Este? –Señaló en el menú-
-¡Sí, ese!
-Enseguida –Se retiró-
-No tenía ganas de cocinar hoy.
-Ni yo, de vez en cuando podemos salir así, en familia.
-¡Claro!
-¡Jerry! –Lo miró- ¿Por qué eres tan lindo?
-¡Porque es idéntico a ti!
-Será al revés –Sonrió-
-Claro que no, yo creo que saldrá hasta con tus rulos –Reí-
-O quizás con tus bellos ojos –Me miró fijamente-
-Digamos que son del mismo color que los tuyos.
-Tienen mucho parecido no vengas con cuentos.
-¡Nick el que siempre tiene la razón! –Reí-
-Digamos que… ¡No! –Rió-
-Aquí tienen –colocó los platos enfrente de cada uno-
-Gracias –Respondimos los dos-
Empezamos a comer y al terminar el mesero recogió todo y tomamos un café para cerrar. Al cabo de unos minutos regresamos a la casa  y salimos al patio a tomar un poco de sol ¡A Jerry le hace bien! 

¡Hola! Por fin pude escribir porque ya estoy de vacaciones :D Espero les guste el capítulo. Recuerden compartir, comentar y recomendar la novela si quieren!! 
Me alegra escribir de nuevo y saber que esperaron por mi, son las mejores!!