lunes, 3 de febrero de 2014

Donde quiera que estés. Capitulo 9.



ACONTECIMIENTOS PREVIOS

Los ocho capítulos de Donde Quiera Que Estés basados en la historia romántica entre Susan y Nicholas en Paris, Francia se han convertido en grandes recuerdos llenos de sentimientos incondicionales donde se puede resumir:
-          Susan es de California, vive con su padre y hermana. Su madre falleció.
-          Susan es una surfista profesional ganadora de grandes premios. Le ofrecen una oportunidad que recibirá en Francia, en una convención junto a otros surfistas mundiales.
-          En Paris, Francia, Susan conoce a un joven llamado Nicholas, quién vive con su abuela, y sus padres en Los Estados Unidos lejos de él.
-          Al principio le toma trabajo a Nicholas convencer a Susan de ser su amiga, pero lo logra y van más allá, llegando a tener una relación amorosa.
-          El octavo capítulo queda en la salida de Susan y Nicholas al mercado de artesanías para comprar recuerdos para la familia de ella. Ambos sentados en un banco conversando.

Capítulo 9
5 de diciembre de 2011. 20:26 pm.

-          Me encanta Paris.
-          A mí me encantas tú –Agregó-

Sonrojada le di un tierno beso en su mejilla, y él tomó de mi mano llevándome a otro sitio.

-          Uno de los mejores sitios donde puedes conseguir recuerdos de la Ciudad es este –Guiñó su ojo-

Observé las cosas de algunos puestos del mercado de artesanías, y tomé varias. Las pagué y continuamos recorriendo y conociendo todo.
Regresamos al hotel después de un lindo paseo y él se marchó a su casa.
Largos minutos pensando en Nicholas, sobre lo romántico y tierno que es, sobre tener que irme y no poder verlo hasta quién sabe… Me recosté sobre la cómoda cama haciendo lo mismo hasta quedarme dormida.

6 de diciembre de 2011. 7:00 am.

Abrí mis ojos y observé lo blanco que era el techo de la habitación. Me levanté de la cama y me alisté. Desayuné y regresé al mismo sitio. Tomé mi valija y comencé a guardar todas mis pertenencias que había traído conmigo. Una pequeña lágrima se deslizó sobre mi rostro. Mi corazón roto por tener que decirle adiós a ese hombre que me ha hecho feliz durante todos estos días… Es duro tener que partir. Lo voy a echar de menos.
Observaba la hermosa vista al parque desde el balcón y no dejaba de pensar en él. No había recibido alguna llamada hasta el momento ¿Será que no vendrá?
Mariposas revoloteaban en mi estómago de nervios por saber qué le había pasado. Son las tres de la tarde y no ha aparecido. Debo estar en el aeropuerto a las doce de la madrugada para tomar el vuelo a las dos.
Decidí ir a buscarlo. No tengo su número para llamarlo ¡Y ni sé si tiene un teléfono! Pero sí sé dónde vive su abuela. Tomé un taxi y le indiqué un poco enredada donde es.
Después de unos largos y desesperantes minutos de estar sentada observando la ciudad que dejaría esta madrugada, el auto se detuvo frente al jardín lleno de rosas de la casa de su abuela. Pagué el viaje, y al bajarme me acerqué a la puerta. Algo nerviosa soné el timbre y esperé caminando de lado a lado…
Abrieron la puerta.

-          ¡Hola! –Dijo seria-

Una mujer de cabello castaño oscuro y ondulado, ojos cafés y muy delgada, se asomó en la puerta pronunciando aquellas palabras que me dejaron sin aliento ¿Quién es ella? ¿Me equivoqué de casa? ¿Qué está pasando?

-          Hola ¿Está es la casa de Nicholas? –Dije nerviosa-
-          Sí ¿Quién eres tú? –Preguntó intrigada-
-          Soy… Una amiga –Mentí- ¿Él se encuentra? –Pregunté preocupada-
-          Se fue hace un rato, dijo que iría a visitar a alguien.

¡Eso no es bueno! Si llega al hotel y no estoy pensará que me fui antes… ¡Debo correr!

-          ¿Tiene algún número de teléfono donde pueda contactarlo? –Pregunté angustiada-
-          No lo sé porque acabo de llegar.
-          ¿No mencionó un sitio específico? –Insistí-
-          Una casa –Respondió dudosa- No sé joven ¿Quieres qué le deje un mensaje para cuando regrese?
-          ¿Usted es…? –Dije apenada-
-          Soy su madre.

¡Oh por Dios! ¿Su madre? ¿No estaban en Los Estados Unidos? Esto es realmente extraño.

-          Bien, un placer conocerla –Sonreí- Iré a buscarlo.
-          Un gusto… -Me observó sonriente-
-          Soy Susan por cierto –Dije alejándome de la puerta-

Al parecer la mamá de Nicholas no tiene idea de lo que hace su hijo y menos que tiene una novia.
Corrí hasta la parada. No pasaba ningún transporte público. Caminé varias cuadras rápidamente hasta conseguir un taxi. Solo tenía unos pocos billetes en mi cartera. Se los entregué todos al conductor y bajé corriendo en la entrada del hotel. Subí a la habitación y no estaba en el pasillo. Regresé al lobby con la respiración acelerada de lo agitada que estaba. Busqué por todas las áreas y nada. Estaba a punto de comenzar a llorar. Por último pregunté en la recepción del hotel si había algún mensaje para mí.
-          Le dejaron esto –Me entregó el sobre-
-          ¡Gracias! –Sonreí-

Me senté en el lobby, abrí el sobre desesperada y comencé a leer:

“Querida Susan, Sue: estos días han sido para mí muy especiales, nunca creí enamorarme de alguien tan rápido… Desde la primera vez que te vi sabía que esa chica que fingía ser odiosa conmigo se convertiría en una amiga, pero ahora eres más que una amiga, eres mi novia ¿Cómo ha sucedido esto? Yo no suelo enamorarme así. Vine a despedirme, a tomar tus suaves manos quizás por la última vez, a escuchar tu voz, ver tu sonrisa, tus bellos ojos, acariciar tu cabello lacio.
 Eres la mejor, gracias por hacerme feliz durante este tiempo. Te deseo un buen viaje y ¡Nos vemos! No será un adiós.
Te quiere mucho – Nicholas Jonas.”

Las lágrimas caían rápidamente en mi rostro. Una hermosa carta pero una triste despedida… Subí a la habitación destruida y me tiré en la cama mientras continuaba llorando. Tendré que superarlo. Debo verlo como algo bueno, una experiencia única y un momento muy feliz de mi vida.
Sonó el teléfono de la habitación y contesté.

-          ¿Sí?
-          Señorita, taxi espera por usted –Dijo algo enredado-
-          Gracias –Colgué-


Tomé mi equipaje y mi bolso de mano. Apagué las luces y cerré la puerta. Caminé hacia el elevador, esperé a que llegara y bajé hasta la recepción. Entregué la llave y el botones me ayudó con las cosas. Subí al taxi intentando contener mis lágrimas. Me recosté del asiento y cerré mis ojos durante el camino hacia al aeropuerto. Al llegar, el conductor me ayudó con el equipaje y ahí continué sola. El taxi estaba incluido con el hospedaje, por eso no pagué nada. Caminé hasta la taquilla de la aerolínea y entregué mi boleto. Registraron mi asiento y mi equipaje, y aguardé en la sala de espera junto a la puerta de embarque esperando por el abordaje. 

Hola! Tenía mucho tiempo sin escribir esta novela.... Quise continuarla gracias a sus comentarios :D Les agradezco mucho y voy a seguir escribiéndola con la mayor frecuencia posible! Gracias -Liz <3 p="">

1 comentario:

  1. Mi corazon se inflo al maximo y se rompió con la misma rapidez.................... DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS T.T NOOOOOOOOOOOO COMO SE VA A IR Y VA A DEJAR A ESA PERFECCION DE HOMBRE T.T LORD........por otro lado, no sabes lo feliz que me siento de que la vayas a continuar *-* porque me encanta y me hace sentir ese amor lindo que siente Susan, me encanta por favor síguela porque es demasiado refrescante leerla :3 me encanta *-* escribes muy lindo, estaré encima para que la sigas ='DDDDDDDDDDD *esperando ansiosa desde ya*

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